Han demostrado ser muy eficaces para vencer las resistencias de la plaga a determinados agroquímicos sin dejar residuos.
La colocación de cubiertas vegetales, tanto en invernadero como al
aire libre, se ha revelado como una técnica muy eficaz para controlar
las plagas de pulgón y de trips mediante lucha biológica. Se trata de
una metodología conservativa desarrollada por Koppert, que estimula la
presencia de enemigos naturales con el objetivo de mantener una
población de insectos beneficiosos suficientemente alta durante todo el
ciclo del cultivo.
La ventaja más importante del uso
de cubiertas vegetales es que permite controlar plagas sin dejar
residuos. Actualmente, es la forma más eficaz de vencer las resistencias
desarrolladas por pulgón y trips a determinadas materias activas con
las que se formulan los productos agroquímicos.
Siembra de cereal
Esta
técnica consiste en la siembra de cereal, especialmente trigo y cebada,
en los huecos que hay entre las hileras del cultivo a proteger. Las
cubiertas de cereal se complementan con la ubicación estratégica de
plantas hospedadoras en las que se ha inoculado la plaga. Así, el pulgón
pasa de la planta hospedadora a la cubierta de cereal, que se convierte
en un atrayente natural para la población de pulgón que pueda
encontrarse instalada en el cultivo comercial.
De este
modo, se estimula la presencia de enemigos naturales en las cubiertas
vegetales, donde se concentran atraídos por la abundancia de alimento
que representa la población de pulgón. La experiencia en campo
desarrollada por Koppert Biological Systems ha demostrado que las
cubiertas vegetales atraen por igual tanto a los enemigos naturales
introducidos por la mano del hombre como a los que son autóctonos y que
se encuentran de forma natural en el entorno.
Para el
control específico de trips, Koppert obtiene excelentes resultados con
la colocación de cultivos trampa pertenecientes al género de las
liliáceas (ajos, ajetes, etc), que han demostrado ser unos poderosos
atrayentes de la plaga. En función de las necesidades de cada cultivo,
la colocación de cubiertas vegetales y de cultivos trampa puede
complementarse con setos que rodeen el perímetro de la explotación y que
desempeñan la función de reservorio de enemigos naturales.
Vencer resistencias
Esta
técnica, completamente pionera, ya se ha convertido en una de las
principales herramientas de control biológico para agricultores
ecológicos que necesitan obtener producciones con residuo cero. También
en la Producción Integrada, el uso de cubiertas vegetales está
registrando un rápido crecimiento, ya que evita recurrir a agroquímicos
para controlar la plaga del pulgón.
“Si tenemos en
cuenta que el panorama actual de la lucha química contra plagas está
marcado por una progresiva reducción del número de materias activas
autorizadas, entonces entenderemos la importancia de desarrollar una
metodología limpia como ésta”, ha explicado Antonio Giménez, director
técnico de Koppert España durante su ponencia de hoy en el Congreso
“Estrategias de control de plagas para una horticultura innovadora y
competitiva”, que se celebra en Valencia durante la presente edición de
Vegetal World.